Dos producciones literarias que fueron
presentadas en Julio, y una tercera para finales de año. El escritor, docente y
artista visual, me habla en palabras sobre sus nuevas obras y me cuenta con su
mirada llena de luz, de una evolución y mucha satisfacción.
Por Arianny Valles
Fotografía Gessu Rosso
En divina conversa en el Paseo La Alameda de Coro, lugar
donde el viento juega libre con las hojas, y las vainas que parecen maraquitas interpretan la banda sonora
de los pensamientos de quienes transitan llenos de corianidad por allí,
descubrí a un nuevo José Barroso.
José, nacido en Mirimire, es un referente de la escritura y
el arte de nuestra región, sobre todo de la ciudad Mariana, que desde hace años
lo acogió, le abrazó, lo embadurnó de educación, cultura, crecimiento, y le
ayudó a forjar una personalidad mágica y deliciosa, de esas que siempre caen
bien, a cualquier hora del día. Le he observado en muchas de sus facetas, la de
estudiante, la de bibliotecario, la de docente, la de fotógrafo, la de artista
plástico, la de amigo consecuente, la de silente melómano y la de escritor, en
la que hace cuenta de tres libros hasta el momento: “De Aguas (2002), Pantera
de Java (2004) y Diario de Los Santos (2013); diversos reconocimientos como el
Premio de Poesía “María Luisa de Urbina”, el Premio Caribe de Fotografía
(1997), el Premio Municipal de Poesía “Rafael José Álvarez” (2004) y el Primer
Lugar en el Concurso de Microcuentos del Diario Nuevo Día (2010).
Un domingo reciente me senté con un José diferente al que
conocí en los días de la Heladería Brudrimar en el Paseo Talavera, sus lentes
ya no son redondos y oscuros, y su sonrisa ya no es una tímida mueca que se
revelaba entre los de su confianza en sublimes momentos de esparcimiento. Ahora,
una sonrisa amplia y cálida es parte de su “pinta”,
igual que su corbatín, sus variadas camisas de cuadros y su bolso “converse” estilo cartero, donde guarda
sus libros y material didáctico. Tenía ante mí a un hombre contento con su vida,
consigo, y con el camino andado.
Viendo pasar a los músicos de la Orquesta Sinfónica que
llegaban al Ateneo a rendirle homenaje merecido al maestro José Maiolino y a la
Profesora Olga Hidalgo de Curiel, conversamos de sus nuevas obras literarias,
esas que serán mostradas al mundo durante este mes de Julio, y que engrosarán
la lista de logros de este Licenciado en Educación Integral Mención Lengua, y
Magister en Literatura Mención Literatura Venezolana, que actualmente comparte
su amor por nuestras letras como docente en la Universidad Experimental Francisco
de Miranda.
Crónicas de Narragonia
Extasiada, escuchaba a mi amigo poeta relatar con su manera
pausadita y pedagógica: “Cuenta una
leyenda medieval que en las ciudades, montaban a los locos en un barco con la
promesa de llevarlos a Narragonia, un lugar donde podrían ser totalmente libres
y felices. Los locos, ingenuos se subían a esta nave que dejaban en alta mar a
la deriva para que se perdieran. De eso se trata la “Nave de los Locos”, y yo
me he preguntado si alguno de esos locos habrá llegado aquí, y estemos en
Narragonia”.
José me hablaba del cuadro del
pintor flamenco Jheronimus Bosch, conocido como El
Bosco, con el que Ricardo Díaz Borregales, escritor amigo y diseñador gráfico,
ilustró la portada de “Crónicas de Narragonia”, un compilado de historias, que
desde los 90´s Barroso ha publicado en diversos medios, y más recientemente en
su blog. Diez cuentos buenísimos, finamente redactados que retratan de forma
amena y humorística las realidades de toda una generación coriana, y que con su lectura nos percatamos del cambio
generacional a la era digital.
“Hemos sido muy afortunados de
pasar de una era mecánica a una época mágica. Porque es mágico comunicarse a
través de una computadora, y no tener que esperar al cartero para recibir un mail”.
Comenta el autor, que con la ayuda de la Dirección de
Cultura de la UNEFM ha presentado recientemente en el Balcón de los Arcaya esta
suculenta selección, que pasea al lector por varias emociones y mucha nostalgia
para quienes conocemos los lugares y las situaciones a las que hace referencia.
Poetas que viajan en la voz de un animal
Hace dos días "Poetas que viajan en la voz de un animal", un libro de ensayos donde hermenéuticamente analiza la obra de 5 autores falconianos: Paul González Palencia, Rafael José Álvarez, Rafael José Alfonso, Darío Medina y Pedro Cuartín. Poetas que tienen en común la inclusión de referentes animalísticas en su producción literaria.
" Después de una tesis, me fui por el tema de los animales, y empecé a descubrir muchas cosas, y eso me emocionó mucho. Así que no solo estudié a los poetas, sino también teoría literaria, y hasta busqué información sobre los bestiarios mediavales" comentó Barroso, con el rostro aniñado lleno de alegría como cuando uno le cuenta las travesuras a los amigos.
Para esta publicación encontró apyo en el Centro de Estudios Literarios y Lingüísticos Lydda Franco Farías (CELYL). Y añade para enriquecer la entrevista: "En estos libros hay una conexión. En una de las Crónicas de Narragonia, la voz del narrador hace alusión al otro libro, Poetas que viajan en la voz de un animal".
Poetas que viajan en la voz de un animal
Hace dos días "Poetas que viajan en la voz de un animal", un libro de ensayos donde hermenéuticamente analiza la obra de 5 autores falconianos: Paul González Palencia, Rafael José Álvarez, Rafael José Alfonso, Darío Medina y Pedro Cuartín. Poetas que tienen en común la inclusión de referentes animalísticas en su producción literaria.
" Después de una tesis, me fui por el tema de los animales, y empecé a descubrir muchas cosas, y eso me emocionó mucho. Así que no solo estudié a los poetas, sino también teoría literaria, y hasta busqué información sobre los bestiarios mediavales" comentó Barroso, con el rostro aniñado lleno de alegría como cuando uno le cuenta las travesuras a los amigos.
Para esta publicación encontró apyo en el Centro de Estudios Literarios y Lingüísticos Lydda Franco Farías (CELYL). Y añade para enriquecer la entrevista: "En estos libros hay una conexión. En una de las Crónicas de Narragonia, la voz del narrador hace alusión al otro libro, Poetas que viajan en la voz de un animal".